Química - Fundamentos

La estructura del átomo y la tabla periódica explicadas de forma sencilla

Todo lo que puedes tocar está hecho de átomos, piezas tan diminutas que ningún microscopio óptico llegará jamás a mostrártelas. Aun así, la química sabe con mucha precisión cómo está construido un átomo. Y en cuanto entiendes esa construcción, la tabla periódica se vuelve legible de golpe: ese cartel enorme de la pared del aula no es una lista caprichosa, sino un mapa muy ordenado de los átomos.

Número atómico = número de protones · Número másico = protones + neutrones El número atómico dice de qué elemento se trata; el número másico, cuánto pesa ese átomo concreto
Modelo de capas: el ejemplo del sodio 11 p 12 n 2 8 1 Sodio (Na): ocupación 2 - 8 - 1 Cómo se lee el modelo Núcleo: protones y neutrones Electrón en la corteza (negativo) Capa electrónica Número atómico 11 = número de protones Número másico 23 = 11 p + 12 n Electrones de valencia: 1 (grupo 1) Núcleo: 1/10 000 del diámetro Casi todo el átomo es espacio vacío

Aquí el núcleo está dibujado mucho más grande de lo que es. En realidad es unas diez mil veces menor que el átomo entero: el modelo muestra el orden de las capas, no las distancias reales.

Todo átomo tiene dos zonas: el núcleo en el centro y la corteza a su alrededor. En el núcleo están los protones, con carga positiva, y los neutrones, que no tienen carga alguna. En la corteza se mueven los electrones, de carga negativa. Como el átomo es eléctricamente neutro por fuera, en la corteza hay siempre exactamente tantos electrones como protones en el núcleo.

Entre el núcleo y la corteza hay una distancia sorprendente. El núcleo mide apenas una diezmilésima del diámetro del átomo completo. Si infláramos un átomo hasta el tamaño de un estadio de fútbol, el núcleo sería un guisante en el círculo central y todo lo demás sería espacio vacío recorrido por electrones. Aun así, casi toda la masa del átomo está en ese núcleo minúsculo, porque un protón o un neutrón pesa unas dos mil veces más que un electrón.

El número de protones decide de qué elemento se trata. Por eso se llama número atómico: cada elemento tiene el suyo y la tabla periódica está ordenada justo por esa cifra. Un átomo con 6 protones es siempre carbono; uno con 8, siempre oxígeno. Si sumas protones y neutrones obtienes el número másico. El número de neutrones sí puede variar dentro de un mismo elemento; esos átomos se llaman isótopos. El carbono aparece como C-12 con 6 neutrones y como C-14 con 8. Químicamente los isótopos se comportan casi igual, porque de la química se ocupan los electrones: lo que cambia es la masa y, a veces, la estabilidad del núcleo.

Los electrones no revolotean de cualquier manera por la corteza, sino que ocupan capas que puedes imaginar como los anillos de una cebolla alrededor del núcleo. Cada capa ofrece un número limitado de plazas: la más interna admite 2 electrones, la segunda 8 y la tercera, en el modelo escolar, también 8. El llenado va siempre de dentro hacia fuera, así que el sodio, con sus 11 electrones, queda con la ocupación 2 - 8 - 1. Los electrones de la capa ocupada más externa se llaman electrones de valencia o electrones externos, y son los más importantes de todos: solo ellos participan en las reacciones químicas.

Y aquí se cierra el círculo con la tabla periódica. Los elementos no están puestos uno al lado del otro por casualidad, sino ordenados por número atómico creciente, y la tabla salta a una fila nueva justo cuando una capa se completa.

La tabla periódica como un mapa Columnas = grupos · filas = periodos H Na K C O Cl He Ne Ar 1 2 13 14 15 16 17 18 1 2 3 4 5 6 7 Fila (periodo) = capas ocupadas Columna (grupo) = electrones externos muy reactivo gases nobles, capa externa llena

Las filas se llaman periodos y las columnas, grupos. Ambas direcciones significan algo concreto: la fila indica cuántas capas están ocupadas y la columna, cuántos electrones hay por fuera.

El periodo, es decir la fila, te dice cuántas capas electrónicas ocupa un átomo. El hidrógeno y el helio están en la primera fila porque solo usan la capa más interna. El sodio está en la tercera porque necesita tres capas. El grupo, es decir la columna, te dice directamente cuántos electrones externos hay en los ocho grupos principales: todos los elementos del grupo 1 tienen un electrón externo; todos los del grupo 17, siete.

De ahí sale lo más útil de toda la tabla periódica: los elementos de una misma columna se comportan de forma químicamente parecida. El sodio y el potasio están los dos en el grupo 1, los dos ceden con facilidad su único electrón externo y los dos reaccionan violentamente con el agua. El flúor y el cloro están los dos en el grupo 17, a los dos les falta exactamente un electrón para completar la capa y los dos se lo arrancan con avidez a otros átomos. No hace falta memorizar el comportamiento de ciento dieciocho elementos, solo la lógica de ocho columnas.

💬 Mia le pregunta al Abuelo Theo

Mia

Si nadie puede ver un átomo, ¿cómo se sabe que el núcleo es tan pequeño?

Abuelo Theo

Por un experimento de 1911. Ernest Rutherford disparó partículas contra una lámina de oro finísima. Casi todas la atravesaron como si no estuviera, pero unas poquísimas se desviaron mucho o incluso rebotaron hacia atrás. De ahí se dedujo que el átomo está casi vacío y que toda la masa y la carga positiva están en un núcleo muy pequeño en el centro.

Mia

¿Por qué los gases nobles no reaccionan con nada?

Abuelo Theo

Porque ya tienen lo que todos los demás quieren. Su capa más externa está completa, y un átomo con la capa externa llena no tiene motivo para ceder ni aceptar electrones. Por eso van a su aire, y de ahí viene lo de nobles, igual que en los metales nobles.

Mia

¿Y por qué el sodio está en la misma columna que el potasio?

Abuelo Theo

Porque los dos tienen exactamente un electrón en su capa más externa. El sodio tiene la ocupación 2-8-1 y el potasio 2-8-8-1. El potasio tiene una capa más, pero por fuera se ve igual, y como en la química solo participan los electrones externos, los dos se comportan de forma muy parecida. Por eso están uno encima del otro.

La regla del gas noble

En el extremo derecho, en el grupo 18, están los gases nobles: helio, neón, argón y los demás. Son los únicos elementos que en la vida cotidiana no forman prácticamente ningún compuesto, y el motivo está en su ocupación electrónica. Su capa más externa está completamente llena: con 2 electrones en el helio y con 8 en todos los demás. Ese estado es especialmente estable y es justo el que persiguen todos los demás átomos. Se llama regla del octeto. Al sodio le sobra un electrón para alcanzarlo y lo cede, quedando un ion sodio con carga positiva. Al cloro le falta exactamente uno y lo acepta, quedando un ion cloruro con carga negativa. Las dos cargas opuestas se atraen y ya tienes sal común. Casi toda la química escolar se reduce a ese único deseo de tener la capa externa llena.

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Si quieres ver qué ocurre cuando los átomos ceden o aceptan electrones de verdad, mira los ácidos, las bases y el pH. Cómo se ordenan esas mismas partículas a distintas temperaturas lo explican los estados de la materia. Y qué pasa cuando lo inestable no es la corteza sino el núcleo lo cuenta la página sobre la radiactividad.

Un átomo es, por tanto, casi solo espacio vacío alrededor de un núcleo diminuto y pesado, y la tabla periódica no es más que una lista ordenada de esos núcleos en la que la columna ya te adelanta cómo se va a comportar el elemento.

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